Eloy Jiménez siente que está de regreso para la temporada de los White Sox

Hubo algo diferente acerca de la temporada del 2021 para el generalmente exuberante patrullero izquierdo de los Medias Blancas, Eloy Jiménez. Y fue más allá de la ruptura del tendón pectoral izquierdo que sufrió el dominicano al final de los entrenamientos primaverales.

“No gocé el año pasado”, le dijo Jiménez a MLB.com. “Entonces, este año es diferente. Es un año diferente”.

Jiménez, de 25 años, finalizó con la línea de bateo más baja de su carrera de .249/.303/.437 tras llevarse un Bate de Plata durante la acortada campaña del 2020. Esos números del 2021 incluyeron un septiembre y octubre difíciles, meses en los que tuvo una línea ofensiva de .213/.289/.319 con solamente dos jonrones, cuatro dobles y siete empujadas en 25 compromisos.

La lesión, la cual se dio cuando Jiménez saltó sobre la cerca del jardín izquierdo en el Camelback Ranch mientras perseguía un batazo que se fue de cuadrangular, influyó en él. Pero el cambio que generó no tuvo que ver con cualquier dolor remanente cuando Jiménez regresó, tanto como lo fue la energía y trabajo duro que el dominicano puso durante meses de rehabilitación para regresar el 26 de julio en Kansas City y el consiguiente deseo de compensar el tiempo perdido en el terreno.

“Cuando estás rehabilitándote por casi toda la temporada, cuando regresas, quieres hacer las cosas demasiado bien y pones te mucha presión”, aceptó Jiménez. “Creo que eso es lo que me sucedió el año pasado. Traté de hacer más de la cuenta, y estaba más enfocado en hacer las cosas demasiado bien que en disfrutar lo que hacía.

“Ahora siento que soy el mismo de antes. Disfruto lo que hago. Me siento bien. Me siento normal otra vez, y todo está saliendo bien. Siento que estoy de regreso”.

Los números de la pretemporada avalan a Jiménez, quien bateaba .364 con dos cuadrangulares y siete remolcadas previo a la jornada del jueves. El quisqueyano también llegó a los entrenamientos con la mitad de su cabello teñido de color rubio, algo que según él no hacia desde 2016, además de exhibir esa actitud divertida entre sus compañeros, miembros de los medios y la gente en general.

“Algo nuevo. Algo diferente”, expresó un sonriente Jiménez acerca del cambio de look. “Estoy tratando de hacer algo divertido”.

“Es un muchacho que sabe lo que quiere hacer”, opinó el inicialista cubano de los Medias Blancas, José Abreu. “Es un muchacho que sabe cómo obtener lo que quiere lograr. En estos entrenamientos primaverales, viene trabajando bien duro. Todos estamos viendo ahora los resultados de ese trabajo. Con suerte, podrá mantener eso y trasladarlo a la temporada regular”.

Un Jiménez feliz debe de traducirse en un Jiménez altamente productivo. En el 2020, dio 14 vuelacercas en 226 turnos al bate. En su campaña de novato del 2019, Jiménez finalizó con 31 bambinazos, 18 dobles y 79 impulsadas en 504 visitas al plato.

Por eso, no nos extraña que escritores de béisbol como Paul Casella de MLB.com eligieran a Jiménez para llevarse el título de cuadrangulares en 2022.

“Dejo que la gente hable, tú sabes, porque tengo que enfocarme en lo que quiero hacer”, manifestó Jiménez. “Sé que puedo hacerlo si estoy sano, pero ésa es mi meta ahora mismo. Mi meta es ayudar al equipo a llegar a los playoffs y ganar la Serie Mundial”.

¿Son 40 jonrones o incluso 50 cañonazos posibles para Jiménez? Una cantidad tan alta como ésa seguramente aumentaría el nivel de placer del joven toletero.

“Si estoy sano, sé que puedo hacerlo”, indicó Jiménez, sin especificar la meta de 40 o 50. “Entonces, no pienso en eso”.