Los Lakers despiden al entrenador Frank Vogel tras una desastrosa temporada

Los Lakers han despedido a Frank Vogel, el entrenador durante tres temporadas y quien los condujo a un título en la NBA de la burbuja. La noticia se ha confirmado este lunes, pero el rumor llevaba semanas e indicaba que el técnico de 48 años se convertiría en el chivo expiatorio de una desastrosa campaña afectada por las lesiones y un bajo rendimiento de las estrellas. El equipo de leyendas como Shaq, Magic Johnson, Kobe Bryant y ahora LeBron James no alcanzó los playoffs. “Esta es una decisión muy difícil de hacer, pero creemos que es necesaria en este punto”, ha señalado en un comunicado el vicepresidente de la organización y el gerente del equipo, Rob Pelinka. El ejecutivo ha dicho esta mañana que esta ha sido un año “decepcionante” en “todos los niveles”.

Esta es la semana de las explicaciones para los Lakers, que cerraron este domingo con un triunfo ante los Denver Nuggets en una campaña con 49 descalabros en 82 partidos. El equipo quedó en la undécima posición (de quince) en la conferencia Oeste de la NBA. Vogel se convierte hoy en el primer damnificado de una temporada donde los angelinos no encontraron estilo ni acomodo sobre la duela. Pelinka ha llamado a Vogel un “buen hombre” y dice que la organización siempre le estará agradecido por haberla guiado a su título número 17, obtenido en 2020, el año de la burbuja.

El entrenador probó 40 diferentes alineaciones, obligado principalmente por la única constante que tuvo la escuadra, las lesiones de sus pilares: Anthony Davis y LeBron James. Ambos se perdieron los últimos encuentros. Tampoco jugó el partido final la otra gran estrella, Russell Westbrook, quien llegó al equipo invitado por James y cuyo encaje es para la organización una incógnita que aún no puede despejar. “Mi nivel de juego no ha sido el mejor este año”, ha admitido Westbrook este lunes.

Frank Vogel intentó poner cara de póker la noche del domingo ante los rumores de su despido. “El equipo no me ha comunicado nada”, dijo a los periodistas que cubren la NBA. Muchos de ellos ya sabían que Pelinka y la directiva se habían decidido por la guillotina y que el entrenador había jugado su último juego en el banquillo. Vogel fue el entrenador 27 del equipo en la historia de la franquicia. Será recordado como el que hizo defender a una máquina ofensiva, algo que quedó constatado en la temporada ganadora que los coronó frente a Miami en el encierro que NBA impuso en Orlando. El entrenador deja una marca con los angelinos de 127 victorias y 98 derrotas. Su total tras once temporadas es de 431 triunfos y 289 partidos perdidos.

El último partido de la temporada fue un buen reflejo de los achaques que sufrió el equipo, que partía entre los favoritos no solo en su conferencia, sino para conquistar nuevamente el título. En Denver, los jugadores más importantes de los Lakers fueron el novato Austin Reeves, de 23 años, quien anotó 31 puntos en 42 minutos, y el escolta Malik Monk, con 41 puntos en 35 minutos, y quien juega su quinto año en la NBA. Ambos estuvieron entre los más constantes de la temporada. Tienen menos de 25 años. Son la sangre joven de un equipo que apostó por la veteranía con los fichajes de Carmelo Anthony, Dwight Howard y Rajon Rondo, lo que convirtió a los Lakers en el equipo más viejo de la liga.

Pelinka ha dicho este lunes que el equipo tendrá entrenador nuevo para el draft de la NBA, que se celebrará el 23 de junio. El gerente ha asegurado ante la prensa qué él es el único responsable de las contrataciones, quitando fuego a quienes critican a Vogel por la falta de química entre Davis, James y Westbrook, un tridente que ha sido apodado The Big Three (El gran tres), pero que ha quedado a deber. Pelinka ha asegurado que para el sustituto en el puesto buscan a un experto que tenga un carácter fuerte y que pueda inspirar a sus jugadores a competir cada noche al nivel más altos. LeBron James, en una comparecencia esta mañana, dejó claro que seguirá vistiendo de amarillo y morado: “Vine aquí a ganar un título. Y quiero más. Conseguí lo que quería, pero sigo todavía con hambre”.