¿Por qué el café me hace ir al baño?

Como abrir las persianas y meterse a la ducha, una taza de café activa a las personas por la mañana… de más de una manera. Esta bebida reconfortante aumenta los niveles de estimulación con una dosis de energía y, para mucha gente, enciende rápida y confiablemente la actividad intestinal y una necesidad urgente de evacuar.

Sin embargo, debido a la popularidad del café, es sorprendente que sepamos tan poco sobre su efecto en el tracto gastrointestinal, dijo Robert Martindale, profesor de cirugía y director médico de servicios de nutrición hospitalaria en la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón.

Algunos estudios sobre el tema —por lo general pequeños, antiguos y limitados— han sugerido que probablemente no es la cafeína lo que impulsa las ganas de ir al baño. Un artículo publicado en 1998, por ejemplo, reveló que el café descafeinado tenía un efecto igualmente estimulante en el colon que el café con cafeína, mientras que no sucedió lo mismo con una taza de agua caliente.

El café es una bebida compleja que contiene más de 1000 compuestos químicos, muchos de los cuales tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Y determinar cómo impactan los intestinos es un desafío.

Lo que sí sabemos es que el café no afecta a todas las personas del mismo modo. En un estudio publicado en 1990 en la revista Gut, 92 jóvenes adultos llenaron un cuestionario sobre el modo en que el café afectaba sus hábitos de evacuación; solo el 29 por ciento dijeron que “inducía un deseo de defecar”, y la mayoría de ellos —63 por ciento— eran mujeres. (Aunque Martindale dijo que el porcentaje de la gente que presenta una respuesta de evacuación luego de tomar café es probablemente mucho más alto en la población general —calcula que alrededor del 60 por ciento de sus pacientes— y no ha notado diferencias entre hombres y mujeres).

También sabemos que una respuesta del intestino al café puede suceder con mucha rapidez. En el mismo estudio, algunos voluntarios accedieron a que se les introdujera una sonda detectora de presión en el colon para medir las contracciones del músculo intestinal antes y después de tomar una taza de café. Entre quienes dijeron que el café solía estimular la evacuación, la sonda mostró un incremento significativo en la presión a los cuatro minutos de beber café, mientras que las personas no responsivas no presentaron cambios en la actividad del colon.