15 de agosto de 2026 10:12 PM

CEDUCA pide convertir el talento joven en oportunidades

Santo Domingo.- El Centro para la Educación y el Desarrollo (CEDUCA) llamó a convertir el potencial de las juventudes dominicanas en oportunidades reales de educación, empleo, protección y participación, advirtiendo que el lugar que una persona joven pueda alcanzar no debería estar determinado por el territorio donde nació ni por las condiciones económicas de su familia.

A propósito del Día Internacional de la Juventud, la organización consideró que el país debe trascender el reconocimiento simbólico de sus jóvenes y concentrarse en cerrar las brechas que limitan sus posibilidades de desarrollo, especialmente entre quienes pertenecen a hogares de menores ingresos.

CEDUCA señaló entre los principales desafíos el desempleo juvenil, las dificultades para acceder y permanecer en una educación de calidad, la precariedad laboral, la limitada participación en los espacios de decisión y las debilidades que todavía presentan estructuras locales destinadas a impulsar políticas de juventud.

La entidad sostuvo que estas realidades no deben interpretarse desde la idea de una juventud apática. La experiencia acumulada mediante foros, procesos formativos y espacios comunitarios muestra, por el contrario, jóvenes interesados en participar y organizarse, pero que encuentran mecanismos de participación discontinuos y políticas que no siempre se traducen en respuestas concretas en sus territorios.

Desigualdades que se acumulan

CEDUCA advirtió que hablar de las juventudes como un grupo homogéneo impide observar las profundas diferencias existentes entre quienes disponen de recursos familiares y sociales para desarrollar sus capacidades y quienes crecen en comunidades atravesadas por pobreza, exclusión educativa, violencia y escasas posibilidades de movilidad social.

Esas desigualdades adquieren características particulares según el género. Adolescentes y mujeres jóvenes enfrentan violencia de género, acoso, uniones tempranas y otras vulnerabilidades que pueden llegar hasta su expresión más extrema, el feminicidio.

En los varones jóvenes, la organización entiende necesario prestar atención a modelos de masculinidad asociados a la fuerza, el riesgo y la violencia, que pueden convertirlos tanto en reproductores como en víctimas de esta, incluyendo homicidios y muertes relacionadas con actuaciones de los organismos de seguridad.

Por ello, CEDUCA plantea que una política integral de juventud debe incorporar educación, empleo y participación, pero también salud mental, prevención de violencias, igualdad de género, cultura, deporte y construcción de proyectos de vida.

Escuchar antes de decidir

La organización consideró igualmente indispensable superar las relaciones adultocéntricas y construir políticas públicas mediante un diálogo real con adolescentes y jóvenes, reconociéndoles capacidad para identificar sus necesidades y participar en las decisiones que afectan sus vidas.

La experiencia comunitaria de CEDUCA ha mostrado que el arte, el deporte, la formación y los espacios de liderazgo pueden convertirse en herramientas eficaces para fortalecer autoestima, participación y proyectos de vida, especialmente cuando llegan de manera sostenida a los territorios.

La entidad recordó que el país ha celebrado recientemente a jóvenes atletas capaces de alcanzar grandes resultados incluso después de iniciar sus trayectorias en condiciones adversas. Esas historias, sostuvo, no deben utilizarse para romantizar la precariedad, sino para dimensionar cuánto talento puede permanecer todavía sin oportunidades.

Cada joven puede convertirse en una heroína o un héroe para su comunidad y para el país, pero no debería necesitar condiciones extraordinarias para lograrlo. El desafío del Estado es potenciar esas capacidades mediante derechos, oportunidades y políticas construidas con las juventudes, y no solamente para ellas.