29 de enero de 2026 1:12 AM

EE. UU. desestima el impacto del respaldo de Putin a Maduro tras la cumbre BRICS

El gobierno de los Estados Unidos ha expresado una postura de escepticismo frente al reciente acercamiento público entre los mandatarios de Rusia y Venezuela. Tras el apretón de manos en el marco de la cumbre de los BRICS celebrada en Kazán, portavoces estadounidenses señalaron que el respaldo de Vladímir Putin a Nicolás Maduro no altera la realidad política de la región ni la validez de las sanciones vigentes. Para Washington, estos gestos simbólicos son interpretados más como un esfuerzo de Moscú por proyectar influencia en América Latina que como un cambio estructural en la balanza de poder internacional.

Por su parte, la administración de Maduro ha utilizado este encuentro para reforzar su narrativa de ruptura con el «unilateralismo» de Occidente, buscando en el bloque BRICS un salvavidas económico y diplomático. Sin embargo, analistas coinciden en que, aunque el apoyo ruso es vital para la supervivencia del chavismo en foros internacionales, la capacidad real de Rusia para ofrecer una ayuda financiera masiva es limitada debido a sus propios compromisos en el conflicto con Ucrania. La Casa Blanca mantiene su posición de que la única vía para el reconocimiento internacional pleno de Venezuela sigue siendo la transparencia electoral y el diálogo democrático interno.