16 de febrero de 2026 7:15 PM

EE. UU. pone la mira en las brigadas de salud de Cuba como parte de su nueva ofensiva en las Américas

La ofensiva de Washington contra La Habana ha trascendido el ámbito energético, centrando ahora su presión en la desarticulación de las misiones médicas cubanas en la región. Bajo la acusación de que estos programas constituyen una forma de «trabajo forzado», Estados Unidos ha logrado que una decena de naciones caribeñas y centroamericanas cancelen o reduzcan drásticamente sus contratos de servicios sanitarios con la isla. Esta maniobra diplomática busca neutralizar la influencia política de Cuba en el continente, obligando a los gobiernos aliados de la región a alinearse con la postura estadounidense.

Este cerco diplomático tiene repercusiones económicas devastadoras para Cuba, al atacar directamente una de sus columnas financieras más vitales. La exportación de servicios profesionales, que históricamente ha sido una de las tres fuentes principales de divisas junto al turismo y las remesas, se encuentra hoy en una situación crítica debido a estas restricciones. Al cercenar estos ingresos, Washington logra asfixiar la liquidez de la isla, profundizando la crisis económica en un momento donde los demás sectores productivos ya operan bajo el rigor de las sanciones internacionales.