17 de junio de 2026 4:09 PM

El arte de parar: Mi escapada de renovación entre Puerto Plata y Cabarete

Por una madre, creadora y mujer de medios que solo necesitaba respirar

A veces se nos olvida que el mundo sigue girando aunque nosotras nos detengamos un momento. Como mujer que vive a mil por hora, dividiéndome entre la televisión, la creación de contenido, las responsabilidades diarias y, sobre todo, el rol más hermoso pero demandante de todos, ser madre, el cansancio acumulado me estaba pasando factura. Vivía pidiendo a gritos un descanso, un espacio que fuera solo para mí, para recargar fuerzas y reencontrarme.

Esa oportunidad llegó el pasado fin de semana, y decidí poner el freno de mano. Mi destino fue la costa norte, específicamente dos joyas de la cadena Viva Resorts by Wyndham: el Viva Heavens en Puerto Plata y el Viva Tangerine en Cabarete. El resultado de este viaje no solo fue un descanso físico, sino un recordatorio de lo necesario que es mimarnos.

El lujo de una buena experiencia (y de un aire frío)

Para mí, el verdadero descanso empieza con los detalles. Soy una persona que valora el servicio al cliente por encima de muchas cosas, y debo decir que desde el primer segundo en que pisé estos hoteles, la atención fue fenomenal. Te hacen sentir que de verdad importas, y cuando vienes con la mente saturada, que te traten con tanta calidez es un bálsamo.

Luego está el refugio de la habitación. Quienes me conocen saben que sufro de unos calores terribles y constantes, así que mi requisito innegociable es que la habitación enfríe de verdad. ¡Y qué bendición! El aire acondicionado estuvo súper frío, permitiéndome dormir y descansar como hace mucho tiempo no lo hacía. Eso, sumado a una comida buenísima, variada y con un sabor que de verdad se disfruta, hizo que la experiencia fuera grandiosa desde el inicio.

Redescubriendo Playa Dorada: Un tesoro infravalorado

Si algo me robó el corazón y me devolvió la paz, fue la playa del Viva Heavens en Puerto Plata: la majestuosa Playa Dorada.

Dios mío, qué espectáculo de lugar. Tenemos en nuestro país una de las playas más hermosas y, honestamente, siento que la hemos infravalorado. No la hemos valorado en su justa dimensión. Caminar por esa arena, escuchar las olas y ver ese paisaje me hizo conectar de una manera muy profunda con la naturaleza y conmigo misma.

Un mensaje para ti, mamá

Escribo esto porque sé que allá afuera hay otra madre leyéndome, sintiéndose exactamente como yo me sentía hace unos días: cansada, agotada, con la culpa constante de querer un momento a solas.

Quiero decirte que está bien estar cansada. Está bien levantar la mano y decir «necesito un espacio para mí». No somos superheroínas de piedra; somos humanas. Y qué lindo es saber que existen espacios como estos donde podemos encontrarnos de nuevo, donde la experiencia es hermosa y el entorno te abraza.

A veces, para seguir dándolo todo por los demás, primero tenemos que llenarnos nosotras mismas. Puerto Plata y Cabarete me devolvieron la energía, y espero de corazón que tú también te des el permiso de buscar tu propio espacio de renovación. ¡Te lo mereces!