31 de julio de 2026 3:37 PM

Fuerza del Pueblo denuncia agravamiento de la crisis sanitaria en Barahona y exige respuesta inmediata del Gobierno

Barahona. – La Secretaría Provincial de Salud de la Fuerza del Pueblo (FP) advirtió que, a un año de haber presentado un diagnóstico sobre las precariedades del sistema sanitario de la provincia, la situación no solo permanece sin solución, sino que evidencia un mayor deterioro, afectando el acceso de la población a servicios de salud oportunos y de calidad.


El señalamiento fue realizado por el vicesecretario provincial de Salud de la Fuerza del Pueblo, doctor Rafael Sánchez Shanlatte, quien sostuvo que la falta de planificación e inversión por parte de las autoridades mantiene a la provincia inmersa en una profunda crisis hospitalaria, caracterizada por la escasez de insumos, el deterioro de la infraestructura, averías en equipos médicos y deficiencias en la atención a los usuarios.


El dirigente político afirmó que la organización ha dado seguimiento permanente a la realidad del sector salud en Barahona y lamentó que las denuncias formuladas hace un año no hayan sido atendidas por el Gobierno.


Hospitales inconclusos y servicios limitados
Sánchez Shanlatte explicó que la provincia cuenta con siete hospitales públicos:, cinco municipales y dos provinciales, pero aseguró que la capacidad de respuesta de la red hospitalaria continúa limitada debido a los retrasos en la ejecución de obras consideradas prioritarias.


En ese sentido, recordó que los hospitales municipales de Vicente Noble y Enriquillo continúan funcionando en locales provisionales, entre clubes y viviendas alquiladas, mientras sus procesos de reconstrucción superan los tres años sin que las autoridades ofrezcan una fecha definitiva para su conclusión.


Asimismo, señaló que el Hospital Provincial Jaime Sánchez, cuya reconversión fue anunciada para ejecutarse en un período de 18 meses, acumula más de 30 meses de trabajos, retrasando la puesta en funcionamiento de los servicios especializados para los cuales fue concebido.


Jaime Mota: «el reflejo del abandono»
El vicesecretario provincial de Salud de la Fuerza del Pueblo calificó la situación del Hospital Regional Universitario Jaime Mota como el mayor ejemplo del deterioro del sistema sanitario en la región Enriquillo.


Indicó que las constantes denuncias de pacientes, familiares y personal de salud reflejan las dificultades que enfrenta el principal centro hospitalario del Suroeste para responder a la creciente demanda de servicios.
Entre las principales problemáticas citó la escasez de medicamentos e insumos, la falta de material gastable, las averías en el sistema eléctrico, el deterioro de la climatización y las deficiencias en distintas áreas de atención.


Sostuvo que la Unidad de Salud Mental opera en condiciones inadecuadas por la falta de aire acondicionado, mientras que el laboratorio clínico y el banco de sangre enfrentan limitaciones por la ausencia de reactivos e insumos esenciales para realizar pruebas especializadas.


Agregó que esta situación obliga a numerosos pacientes, especialmente aquellos con sospecha de infarto agudo al miocardio, a acudir a centros privados para realizarse estudios diagnósticos, incrementando significativamente el gasto de las familias.


Fallas en diálisis e imágenes diagnósticas
La Secretaría Provincial de Salud de la Fuerza del Pueblo también expresó preocupación por las interrupciones registradas en la unidad de diálisis del Hospital Jaime Mota, atribuidas, según explicó, a deficiencias en el mantenimiento del sistema de ósmosis y de los equipos utilizados para brindar el servicio.


Afirmó que esas fallas han provocado el traslado de pacientes hacia hospitales de Azua y San Juan, con las dificultades económicas y emocionales que ello representa para personas que requieren tratamiento continuo. De igual forma, denunció que el tomógrafo del centro volvió a presentar averías poco tiempo después de haber sido reparadas, situación que, junto a las limitaciones del servicio de radiología, obliga a los usuarios a buscar atención en clínicas privadas o en el Hospital San Bartolomé, de Neyba.


Atención primaria también enfrenta precariedades

El informe presentado por la organización política también advierte sobre las condiciones del primer nivel de atención.
Según Sánchez Shanlatte, varios Centros de Primer Nivel continúan operando en edificaciones alquiladas y enfrentan escasez de medicamentos, materiales gastables y personal de salud.


Indicó que numerosas Unidades de Atención Primaria (UNAP) funcionan con una cantidad de promotores inferior a la establecida por las normas del Ministerio de Salud Pública, limitando el trabajo preventivo y comunitario que constituye la base del sistema sanitario.
Fuerza del Pueblo reclama acciones inmediatas
Ante este panorama, la Secretaría Provincial de Salud de la Fuerza del Pueblo exhortó al Gobierno y a las autoridades del sector salud a asumir con responsabilidad la crisis que afecta a Barahona y a toda la región Enriquillo.


La organización demandó la conclusión de las obras hospitalarias inconclusas, el fortalecimiento del primer nivel de atención, el abastecimiento permanente de medicamentos e insumos, el mantenimiento preventivo de los equipos médicos y la recuperación integral del Hospital Regional Universitario Jaime Mota.
Sánchez Shanlatte afirmó que garantizar un sistema de salud digno, eficiente y humanizado constituye una obligación ineludible del Estado y reiteró que la Fuerza del Pueblo continuará vigilante, dando seguimiento a la situación y elevando la voz en defensa del derecho de la población a recibir servicios de salud con calidad, oportunidad y respeto.