7 de noviembre de 2026 12:06 PM

Futuro de los 2,000 soldados salvadoreños desplegados en Haití se definirá en reunión de noviembre

AME1824. PUERTO PRÍNCIPE (HAITÍ), 31/10/2026.- Fotografía de un vehículo del Ejército de El Salvador este sábado, durante el segundo día de patrullaje como parte de la búsqueda de cuatro soldados de su país desaparecidos hace 13 días tras un ataque de bandas armadas en Puerto Príncipe (Haití). EFE/ Jonet St. Élois

El futuro del contingente de 2,000 militares salvadoreños desplegados en Haití será abordado los días 16 y 17 de noviembre, cuando el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, viaje a El Salvador para participar en una conferencia internacional sobre democracia.

Así lo informó el vicepresidente salvadoreño, Félix Ulloa, quien indicó que el encuentro servirá para discutir la permanencia o el eventual retiro de las tropas, aunque hasta el momento no existe una fecha establecida para su salida del territorio haitiano.

El despliegue militar se produjo luego de que, el 18 de octubre de 2026, un vehículo de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), respaldada por Naciones Unidas, fuera emboscado en la zona de Santo, en Croix-des-Bouquets, donde desaparecieron cuatro ciudadanos salvadoreños.

En respuesta, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ordenó el envío de 2,000 militares, incluidos miembros de fuerzas especiales, vehículos blindados y apoyo aéreo. La operación fue presentada por su Gobierno como una misión de rescate, aunque posteriormente se extendió a intervenciones en territorios donde operan grupos armados.

Ulloa afirmó que las tropas salvadoreñas han intervenido en sectores de Croix-des-Bouquets y aseguró que las acciones han generado una respuesta favorable entre las autoridades y parte de la población haitiana. También sostuvo que el líder de la banda 400 Mawozo, Wilson Joseph, habría solicitado una tregua a Naciones Unidas tras las operaciones militares.

Sin embargo, el despliegue ha generado preocupación entre sectores que cuestionan su impacto en la seguridad y la estabilidad del país. Organizaciones como Médicos Sin Fronteras han advertido sobre el riesgo de una escalada de violencia en medio de las operaciones armadas.

El vicepresidente salvadoreño sostuvo que su país no pretende sustituir a la Fuerza de Supresión de Pandillas, que cuenta con respaldo de Naciones Unidas y cuya misión es apoyar a la Policía haitiana en el restablecimiento del orden.

Ulloa también comparó los resultados de la intervención salvadoreña con los recursos invertidos por Naciones Unidas en Haití, al asegurar que su país ha obtenido resultados más tangibles con una inversión menor. No obstante, reconoció que no dispone de cifras sobre el costo total de la operación, que, según afirmó, está siendo financiada íntegramente por El Salvador.

La reunión prevista para noviembre deberá abordar no solo la continuidad de los militares, sino también el alcance de su intervención y las condiciones para su eventual retiro, en un país que continúa enfrentando una profunda crisis de seguridad e institucionalidad.