1 de noviembre de 2026 5:30 AM

Brote de ébola en la República Democrática del Congo supera las 5,000 muertes y mantiene en alerta a la comunidad internacional

La epidemia de ébola que azota a la República Democrática del Congo (RDC) continúa cobrando vidas a un ritmo alarmante. Según el último balance oficial emitido por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), con corte al 29 de octubre, el brote ya deja un saldo de 5,026 personas fallecidas y 10,351 casos confirmados desde que se declaró la emergencia el pasado 15 de mayo.

El reporte institucional detalla además que 2,788 pacientes han logrado superar la enfermedad, mientras que 1,101 permanecen bajo aislamiento o ingresados en centros asistenciales. Ante este panorama, el INSP subrayó la urgencia de fortalecer los protocolos de diagnóstico temprano, el seguimiento epidemiológico de contactos y la realización de entierros seguros para frenar la cadena de contagios.

Las zonas más afectadas

El impacto del virus se concentra de manera crítica en la región oriental del país. Las provincias de Kivu del Norte e Ituri —epicentro de la crisis— concentran el 58.4 % y el 36.4 % de los nuevos contagios, respectivamente. No obstante, el virus ha logrado extenderse a 67 zonas sanitarias distribuidas en ocho de las 26 provincias de la RDC, alcanzando también territorios como Tshopo, Bas-Uélé, Haut-Uélé, Kivu del Sur, Ubangui del Sur y Ubangui del Norte.

Frente al avance del patógeno, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la agencia de salud pública de la Unión Africana (UA) emitieron una alerta conjunta tras una reunión de emergencia con ministros de Salud del continente, advirtiendo de forma categórica que la epidemia se encuentra fuera de control y requiere una intervención regional inmediata.

El segundo brote más letal de la historia

Por su magnitud e índice de mortalidad, esta emergencia se consolida como el segundo brote de ébola más letal registrado en el mundo, sobrepasando los registros de la crisis vivida en esta misma zona entre 2018 y 2020. Solo es superado por la histórica epidemia de África occidental (2014-2016), que dejó más de 11,000 víctimas mortales.

La complejidad médica radica en que la actual ola está provocada por la cepa Bundibugyo, para la cual no existen tratamientos antivirales específicos aprobados. Aunque la OMS avanza en la fase 1 de ensayos clínicos de dos fórmulas prometedoras, su distribución masiva tomará meses. Como medida de contención, las autoridades congoleñas desplegaron a finales de agosto una campaña con la vacuna Ervebo —desarrollada originalmente para la variante Zaire— luego de que pruebas preclínicas mostraran indicios de respuesta positiva frente a Bundibugyo.