27 de octubre de 2026 4:42 AM

Agricultura y FAO firman acuerdo por US$480,000; queda por medir su impacto en los productores

SANTO DOMINGO.– El Ministerio de Agricultura y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) firmaron un acuerdo de cooperación técnica por US$480,000, aportados por el organismo internacional, para impulsar la mecanización agrícola, fortalecer la vigilancia fitosanitaria y mejorar la capacidad de respuesta ante fenómenos climáticos en la República Dominicana.

El convenio fue suscrito por el ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat Bencosme, y el director general de la FAO, Qu Dongyu, durante una reunión celebrada en la sede de la institución. El proyecto está previsto para ejecutarse entre el 25 de octubre de 2026 y el 24 de abril de 2028.

La iniciativa busca reducir los costos de producción y las pérdidas agrícolas, además de facilitar el acceso de pequeños y medianos productores a maquinaria, tecnologías y servicios especializados. Sin embargo, su alcance dependerá de cómo se implementen las medidas y de si los productores pueden acceder efectivamente a los beneficios anunciados.

Uno de los componentes del acuerdo contempla el fortalecimiento del Programa Nacional de Mecanización Agropecuaria (PRONAMEC), mediante modelos de prestación de servicios, capacitación y una herramienta digital para organizar la demanda y programar el uso de equipos agrícolas.

También se realizarán evaluaciones en fincas piloto para medir los resultados en productividad, costos y tiempos de trabajo. Estos datos serán relevantes para determinar si el programa logra reducir los gastos de los agricultores y si el modelo puede extenderse a otras zonas productivas.

En materia fitosanitaria, el proyecto prevé establecer un mecanismo piloto de vigilancia y preinspección en origen, con apoyo de drones, imágenes georreferenciadas, inspecciones y diagnósticos especializados, con el propósito de detectar plagas y contribuir a proteger el acceso de los productos dominicanos a mercados nacionales e internacionales.

El acuerdo también incluye herramientas digitales para evaluar daños y pérdidas ocasionados por fenómenos climáticos, así como la capacitación de 40 extensionistas y técnicos en vigilancia fitosanitaria y de otros 45 funcionarios y técnicos en evaluación de daños. Asimismo, se ofrecerá asistencia a las ocho regionales agropecuarias para el registro de información mediante el Sistema Integrado de Información Agropecuaria (SIDIAGRO).

Aunque las medidas plantean objetivos relacionados con la modernización del sector, queda por determinar en qué medida contribuirán a resolver las dificultades que enfrentan los productores, particularmente en materia de costos, acceso a equipos, prevención de plagas y recuperación tras eventos climáticos.

FAO plantea nueva etapa para el desarrollo rural

Durante el encuentro, el director general de la FAO sostuvo que la República Dominicana debe aprovechar los avances alcanzados en la lucha contra el hambre para impulsar una nueva etapa de prosperidad y desarrollo rural sostenible.

Qu Dongyu abogó por políticas de largo plazo que integren la agricultura con sectores como el turismo, la educación, la industria y la protección social. También señaló que las nuevas demandas alimentarias requieren mayor diversidad, calidad y acceso a productos.

El funcionario propuso fortalecer la investigación científica, facilitar la transferencia de tecnología a los productores, desarrollar nuevas variedades de cultivos y ampliar el uso de sistemas integrados para el control de plagas.

Asimismo, planteó la posibilidad de establecer un fondo especial para apoyar a pequeños agricultores en la adopción de estándares internacionales, junto con iniciativas de marca país y exposiciones agrícolas que permitan acercarlos a nuevas tecnologías y mercados.

El planteamiento abre el debate sobre la continuidad de las políticas agrícolas más allá de los períodos de gobierno y sobre los mecanismos de financiamiento necesarios para garantizar que las iniciativas lleguen a las comunidades rurales.

Agricultura destaca beneficios esperados

De su lado, el ministro Francisco Oliverio Espaillat Bencosme afirmó que el acuerdo busca mejorar las condiciones de producción y ampliar las oportunidades económicas de las familias rurales.

El funcionario destacó que la cooperación permitirá fortalecer el PRONAMEC mediante capacitación y modelos de negocio para la prestación de servicios de mecanización. También señaló la importancia de la vigilancia sanitaria, la bioseguridad, la conservación de suelos y aguas y la modernización de los sistemas de información agrícola.

Espaillat mencionó, además, las iniciativas Mano de la Mano y FAO Villages, orientadas a vincular la producción local con las oportunidades económicas del turismo en zonas como Cabo Rojo, en Pedernales, y Punta Cana, en la provincia La Altagracia.

No obstante, la efectividad de estas iniciativas deberá medirse a partir de sus resultados: mayores ingresos para los productores, reducción de pérdidas, generación de oportunidades de comercialización y una distribución de beneficios que incluya a las pequeñas unidades agrícolas.

Durante la actividad, el ministro entregó una placa de reconocimiento a Qu Dongyu por el apoyo de la FAO al desarrollo agrícola del país.

El Ministerio de Agricultura afirmó que continuará trabajando con el organismo internacional para impulsar la productividad y sostenibilidad del sector. La ejecución del proyecto, cuyo plazo se extiende hasta abril de 2028, permitirá evaluar si los recursos comprometidos se traducen en mejoras concretas para los productores y las comunidades rurales.

La delegación de la FAO estuvo integrada, además, por Máximo Torero, economista jefe; René Orellana Halkyer, subdirector general y representante regional para América Latina y el Caribe; y Rodrigo Castañeda, representante de la organización en la República Dominicana.