2 de noviembre de 2026 12:38 PM

RD funciona como punto logístico para trasladar equipos militares de Bangladesh a Haití

La República Dominicana fue utilizada como punto logístico para recibir, almacenar y embarcar hacia Haití equipos militares destinados al contingente de Bangladesh que se integrará a la Fuerza de Supresión de Pandillas.

El cargamento llegó en varios aviones procedentes de Alemania y permaneció almacenado en territorio dominicano antes de ser trasladado por vía marítima al vecino país. Imágenes de la operación muestran vehículos blindados y otros equipos militares a bordo del buque.

Bangladesh tiene previsto aportar alrededor de 1,600 militares y policías a la misión internacional, mientras que 50 efectivos de avanzada ya se encuentran desplegados en Haití. La llegada del resto del contingente fue programada entre mediados de octubre y finales de noviembre.

La fuerza internacional contaba con 2,285 integrantes. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas autorizó una dotación máxima de 5,500 militares y policías, incluidos los efectivos bangladesíes.

En la actividad participaron Daniela Kroslak, jefa de la Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas en Haití (UNSOH); Maike Friedrichsen, embajadora de Alemania, y Ramón Pérez Fermín, viceministro de Gestión y Operaciones del Servicio Exterior.

Durante el acto, Kroslak agradeció al Ministerio de Relaciones Exteriores y al Gobierno dominicano las facilidades para la operación. Friedrichsen también reconoció el respaldo del país y manifestó su expectativa de que la asistencia contribuya a mejorar la seguridad en Haití.

La Fuerza de Supresión de Pandillas tiene el mandato de combatir las bandas criminales y apoyar a las autoridades haitianas. Por su parte, la UNSOH proporciona transporte, combustible, alimentación, comunicaciones, infraestructura y asistencia médica para sostener las operaciones y facilitar el despliegue de los contingentes internacionales.

Pese a la ampliación de la presencia internacional, Haití continúa enfrentando una profunda crisis de seguridad. El despliegue de más efectivos y equipos militares plantea interrogantes sobre la capacidad de la misión para contener la violencia y garantizar resultados sostenibles en un país donde las intervenciones anteriores no han logrado estabilizar la situación.